Entrevista:O Estado inteligente
- Índice atual:www.indicedeartigosetc.blogspot.com.br/
- INDICE ANTERIOR a Setembro 28, 2008
domingo, agosto 29, 2010
MARIANO GRONDONA La crisis del relato setentista
que unos ganan y otros pierden. El otro es el relato de la guerra.
Habitualmente, el relato de la guerra ha quedado en manos de los
vencedores. Si leemos, por ejemplo, las proezas de los griegos en las
Guerras Médicas, cuando rechazaron las invasiones persas, tomamos con
cierta precaución el dato de que los ejércitos de Atenas y Esparta
contaban apenas con algunos miles de combatientes mientras los persas
sumaban un millón porque la versión de las Guerras Médicas que llegó a
nosotros es sólo el relato de los vencedores. Por eso llama la
atención que, pese a que el Ejército venció a los Montoneros en la
guerra civil de los años setenta, su relato haya quedado en manos de
los vencidos y no de los vencedores.
El relato de la guerra de los años setenta atravesó, en verdad, dos
versiones. En una primera versión, que llegó hasta 1983, el Ejército
quiso imponer la interpretación según la cual había derrotado al
terrorismo montonero en defensa de la civilización occidental. Pero a
partir de 1983 esta versión que llamaríamos antisetentista empezó a
ser reemplazada por otra versión setentista según la cual los
vencedores de los setenta habían sido sin excepciones inhumanos,
represores, en tanto que sus vencidos, jóvenes idealistas, eran
víctimas de la sistemática violación de sus derechos humanos.
¿Cómo fue posible esta paradoja de que los vencidos hayan impuesto su
relato a los vencedores, en contradicción con lo que ha sido habitual
en la historia? Por una transformación interna de los Montoneros
gracias a la cual, después de haber perdido la guerra cruenta que
habían desatado al comenzar los años setenta, pudieron ganar la guerra
incruenta que acompañó al desenvolvimiento de la democracia, y esto
hasta un punto tal que hoy los militares han pasado de ser de los
victimarios que fueron en los años setenta a ser las víctimas de la
violación de sus propios derechos humanos, ya que de los mil militares
que hoy pueblan las cárceles, más de ochocientos están presos sin
proceso ni sentencia, lo cual los convierte, técnicamente, en presos
políticos.
El autor intelectual de esta notable paradoja fue el pensador italiano
Antonio Gramsci, quien en los años veinte, cuando el dictador
Mussolini lo tenía en prisión, desarrolló la hipótesis de que el
comunismo no vencería mediante la lucha de clases de origen obrero
sino mediante la seducción de los intelectuales, los artistas y los
periodistas, todos ellos de clase media, en el curso de una lucha ya
no "física" sino "cultural". Fue con la ayuda de esta doctrina que los
Montoneros y sus aliados dieron vuelta el relato de los años setenta.
Uso y abuso
El paso de un relato "militar" a un relato "montonero" no ocurrió,
empero, de golpe. Cada cual a su manera, los presidentes Alfonsín, De
la Rúa, Menem y Duhalde procuraron llevar al país a una visión
intermedia, ni promontonera ni antimontonera, que abriera las puertas
a la única solución de largo plazo que, siguiendo al abrazo entre
Perón y Balbín en 1973, podría reconciliarnos a los argentinos con
nosotros mismos. Cuando Kirchner llegó al poder en 2003, sin embargo,
lo primero que hizo fue reavivar el fuego del rencor.
¿Lo hizo por convicción o por conveniencia? El hecho es que, antes de
asumir el poder, Kirchner no se había distinguido por disentir ni de
los militares ni de Menem. Es que su lógica era otra, porque lo que lo
ha movido desde hace siete años no ha sido su pertenencia a uno o a
otro de los relatos que nos habían separado, ni mucho menos a su
generosa superación, sino una inspiración enteramente diferente: la
búsqueda obsesiva del poder total. Dentro de esta nueva lógica, hasta
causas sagradas como los derechos humanos resultaban meramente
instrumentales. De Kirchner en adelante esta noble consigna ha
quedado, igual que otras, al servicio de una ambición desenfrenada.
En el despliegue de su poder, Kirchner consiguió seducir hasta a
militantes por los derechos humanos. Blanco de esta nueva lógica
fueron, por lo pronto, las Madres de Plaza de Mayo. El Kirchner
anterior a 2003, que había sido funcional en Santa Cruz tanto a los
militares como a Menem, se transformó de ahí en más en activo
adherente al relato montonero. Pero su intención, ¿tenía algo de
auténtica? Poniendo en práctica su propia clasificación de los
argentinos en enemigos o incondicionales, Kirchner logró hasta torcer
la historia de las Madres, quienes después de haber sido admiradas
hasta por sus detractores por su heroísmo, pasaron a convertirse en
otro peón más en el tablero del poder. Hay, así, dos capítulos en la
historia de las Madres, uno admirable y otro nebuloso porque algunas
de ellas podrían haber recibido cuantiosas prebendas a cambio de su
adhesión.
Si esta instrumentación de las banderas de las Madres en función de
las necesidades del poder permitía sospechar que no todo era
confesable en la intención de los Kirchner, el grosero despliegue de
los infundios que lanzó la Presidenta el último martes por la cadena
oficial dejó al descubierto la evidencia de que su ardiente defensa de
los derechos humanos no es sino un recurso más, entre otros, para
manejar a los argentinos.
Premisas y conclusiones
El largo discurso de Cristina Kirchner del último martes dejó
perplejos a los observadores por el contraste entre sus premisas y sus
conclusiones. En las premisas, dedicadas a exponer su propio relato
sobre la compra de Papel Prensa, la Presidenta acusó a los directivos
de LA NACIONy Clarín de haber adquirido la fábrica de papel
aprovechando la prisión y tortura de los miembros de la familia
Graiver, en complicidad con los militares. Pero a esta horrorosa
acusación no siguió, como muchos temían, la expropiación de Papel
Prensa o la prisión de sus directivos sino el tímido anuncio de que el
Poder Ejecutivo derivaría el tema al Congreso, donde está en minoría,
y a la Justicia, donde ni Oyarbide se animaría a darle curso.
Fue como si alguien, después de haber acusado a otro de asesinar a su
hijo, sólo decidiera enviarle un telegrama colacionado. ¿Cómo explicar
esta contradicción entre los durísimos fundamentos del discurso
presidencial y su ambiguo desenlace? Algunos hablan de la acción
diplomática de los Estados Unidos, alarmados por el avance de los
Kirchner contra la prensa libre.
Otros mencionan el disenso que se habría desatado en el seno mismo del
poder entre los "halcones" y las "palomas". Lo más probable es que el
contraste entre el relato de Cristina Kirchner sobre Papel Prensa y la
verdad de lo que ocurrió, minuciosamente revelada por Isidoro Graiver,
haya resultado de tal monta que dejó al descubierto el infundio del
Gobierno. Antes de que la Presidenta hablara, la calumnia ya había
sido descubierta.
¿Qué podría hacer entonces Cristina? Quizá lo mejor habría sido no
pronunciar su anunciado discurso. Al insistir empero en el lanzamiento
de sus premisas, a las que no seguiría ninguna conclusión concordante,
la Presidenta aceptó un daño que quizá sea mayor que lo que hemos
visto hasta ahora: el haber expuesto su última versión del relato
setentista a una crisis de credibilidad insuperable. Quizás éste sea
el momento en que los tirios y troyanos de otrora echen mano al último
recurso que les queda frente a la memoria de los años 70: que unos y
otros, los actores de aquella tragedia, digan la verdad de lo que
pasó, sabedores de que, contra su confesión, serán perdonados. Es lo
que hizo Mandela en Sudáfrica. Si queremos volver al futuro, es lo que
deberíamos hacer, también, nosotros.
DENTADURA, SAPATO OU EMPREGO João Ubaldo Ribeiro
A grande festa da democracia já está rolando, embora a animação não
pareça das mais intensas. Pelo menos para mim, nos cada vez mais
escassos momentos em que consigo assistir ao horário eleitoral sem
dormir, lembra esses circuitos de Fórmula Um onde as ultrapassagens
são quase impossíveis e a corrida se define logo depois das primeiras
três ou quatro voltas. Espero não violar nenhuma lei eleitoral, ao
endossar a opinião de praticamente todo mundo com quem converso, ou
seja, o dr. Serra já perdeu, anda com jeito de perdedor e às vezes a
campanha dele dá a mesma impressão que a de um time de futebol em
campo apenas para cumprir tabela. Observando-a em andamento, a gente
às vezes precisa até de um pequeno esforço, para recordar que se trata
de um candidato da oposição.
Ouso ainda achar que a campanha dele partiu de um pressuposto
exemplarmente burro. Não sei se aqueles que a conceberam se basearam
numa analogia com o que, segundo me contam, fazem os lutadores de
jiu-jítsu, os quais usam a força do adversário contra esse mesmo
adversário. Se não foi isso, ficou perto. Já que não se pode fazer
nada contra a popularidade do presidente Lula, vamos então usar a
força dessa popularidade contra sua candidata.
Ideia de Jericó. Não me refiro à cidade bíblica cujas muralhas ruíram
por obra das trombetas de Josué, refiro-me à elegante pronúncia de
Zezito Cabecinha, lá de Itaparica, que não conhecia a palavra "jerico"
(só conhecia "jegue") e a leu "jericó" na primeira vez em que a viu,
de maneira que até hoje designa como ideia de Jericó qualquer juízo
que lhe pareça pouco inteligente. Perfeita ideia de Jericó, essa
corporificada na campanha "oposicionista". Bota lá a imagem do
presidente Lula bem visível nos meios de comunicação de massa, bota o
nome dele nos jingles. Para mim, isso é mais ou menos a mesma coisa
que a Pepsi-Cola fazer propaganda estampando a marca da Coca-Cola em
todos os seus comerciais - e com uma voz off no final dizendo
"Pepsi-Cola: tão boa quanto Coca-Cola!" Ou, talvez, um pouco mais no
espírito da atual campanha da alegada oposição, um ator simpático
falando para o telespectador: "Agora que você se deliciou com sua
Coca, por que não experimentar uma Pepsi?" É em algo assim que essa
campanha resulta. Eu pensava que usar uma marca e uma imagem era coisa
muito bem entendida por publicitários, marqueteiros e outros
cientistas sociais, mas, pelo visto, não é. Ou então o burro sou eu,
deve ser. De qualquer maneira, acho que, a esta altura, saiu tudo pela
culatra e a força do adversário não tem funcionado contra ele, mas
provavelmente a favor, como parecem corroborar as pesquisas
eleitorais.
E, lá no meu sertão, como andará a festa? O brasileiro não sabe votar,
avaliação todos os dias repetida, até mesmo num texto falsamente
atribuído a mim, que circula na internet e que já desisti de
desmentir. Se isso se refere aos brasileiros pobres, miseráveis ou
esquecidos nos cafundós, não tenho tanta certeza de que representa a
verdade. Que quer dizer "votar certo"? O eleitor vota certo, digamos,
quando vota no candidato que representa seus legítimos interesses e
aspirações. Nesse caso, quando vende seu voto, ou o troca por uma
dentadura, um par de sapatos ou, melhor ainda, um emprego, o tal
eleitor "inconsciente" não estará votando certo? Em muitos casos,
somente na próxima eleição é que ele vai ver esse pessoal que ora
compra seu voto. A eleição é uma ocasião preciosa e rara que se
oferece a ele. Durante a temporada eleitoral, ele é cumprimentado, é
escutado e elogiado, vira até gente e recebe alguma coisa de um mundo
que o ignora e abandona o resto do tempo. Que outra serventia tem o
voto para ele? Como vão caber no horizonte dele as questões discutidas
pelos "esclarecidos"? Que real diferença, para ele, existe entre um
deputado e outro, a não ser que um recompensa o voto com uma graninha,
um sapatinho, uma dentadurazinha, uma colocaçãozinha - e o outro nem
isso? E, como nem um nem outro jamais fizeram nada para beneficiá-lo,
estará votando errado, ao ser recompensado pelo seu voto da única
forma que a experiência o autoriza a ver como viável?
E os que votam "certo"? Aqui de novo há uma escala. Quem furta galinha
é ladrão; quem furta muitos milhões é um financista vitimado pelas
vicissitudes do mercado; quem furta bilhões é um grande homem. Matou
um, é assassino; matou milhões, é grande líder. Da mesma forma, quem
negocia seu voto por um emprego vota errado. Em compensação, votam
certo os que negociam seus votos por uma legião de empregos, como
fazem os políticos profissionais que já hoje nem se aguentam, tamanha
a sede de ir ao pote assim que o novo governo tomar posse, dando-nos
volta e meia a vontade de pedir calma, que vai dar para todo mundo,
embora, levando-se em conta a voracidade e a eficiência com que
saqueiam e dissipam, talvez o seguro seja estar entre os primeiros a
abocanhar, pois de repente a fonte pode secar.
Saber votar, por outro lado, consola pouco os que acham que sabem.
Todos os objetivos de todos os candidatos (espero também não ter
violado nenhuma lei eleitoral, por haver falado acima somente nos
candidatos mais cotados nas pesquisas - temo, aliás, que no futuro, a
julgar pelas tendências correntes, isto de fato venha a constituir
crime eleitoral e até os livros de História do Brasil sejam obrigados
a dedicar espaço rigorosamente igual a todos os presidentes da
República) são sempre os mesmos. Construir um Brasil mais justo, mais
igualitário, com cidadania. E porque tal, porque vira, etc. e tal. É
tudo a mesma coisa, tudo fácil de dizer. E assim, mesmo nós, os que
achamos que sabemos votar, enfrentamos dificuldades de escolha. Não
estou precisando de dentadura no momento, mas um parzinho de sapatos
talvez caísse bem.
sábado, agosto 28, 2010
REAPRENDER A ROMPER A MORDAÇA Mauro Chaves
Há uma perspectiva que todos aqueles para os quais a liberdade de expressão é algo fundamental - à profissão, à realização e à vida - não podem mais fingir que desconhecem. As nuvens cinzentas da repressão censória, vindas de diletos hermanos latino-americanos - como a Venezuela, a Argentina e a Bolívia -, já se acumulam nas fronteiras brasileiras e estão prestes a submeter o pensamento nacional ao que funcionários governamentais, representantes sindicais ou burocratas ideólogo-partidários digam ser propício ou não à divulgação pública.
É claro que as tentativas ou medidas já concretizadas de cerceamento da independência e da liberdade dos veículos de comunicação têm sido de graus diversos de sutileza (ou de truculência) e sob pretextos (ou disfarces) variados. Na Venezuela, Hugo Chávez retirou do ar, juntamente com mais cinco emissoras de TV a cabo, a tradicional (de 54 anos) Rádio Caracas Televisão (RCTV), por esta ter desobedecido à ordem de transmitir em cadeia um discurso presidencial. Antes a ditadura Chávez já retirara o sinal aberto dessa emissora, que nunca se enquadrou nos padrões de comunicação exigidos pela "República Bolivariana".
Na Argentina, o casal presidencial Kirchner tem-se utilizado de vários meios - começando pela "Lei da Mídia", julgada inconstitucional - para cercear veículos de comunicação que não lhe são submissos, tendo como seu alvo preferencial o Grupo Clarín, cuja independência editorial incomoda mais os intolerantes Cristina e Néstor. Depois de ter submetido o grupo a uma violenta devassa fiscal, realizada por 200 agentes da Receita na sede das empresas e na residência de seus diretores, e depois de ter "produzido" um boicote de caminhoneiros para impedir a circulação do jornal, o governo Kirchner resolveu atacar o grupo por meio do controle restritivo da produção de papel-jornal, cujo principal fabricante (Papel Prensa) tem no Clarín o maior acionista.
Na Bolívia, em meio a diversas formas de censura e boicote impostas à imprensa, logo que foi reeleito o presidente Evo Morales disse em alto e bom som: "Estamos discutindo um modo de fazer com que os meios de comunicação não mintam." Veja-se a semelhança de visão, mostrada por essas palavras, com a que demonstrou o presidente Luiz Inácio Lula da Silva, em discurso durante a recente inauguração de um canal de televisão do Sindicato dos Metalúrgicos do ABC, quando disse que a nova emissora impedirá que os trabalhadores "continuem impedidos de exercer a liberdade de expressão" e que "o brasileiro sabe distinguir o que é informação e o que é distorção dos fatos". Certamente essa visão está contida em todos os projetos - aos quais a sociedade brasileira até agora tem resistido - de imposição de um chamado "controle social da mídia".
Na verdade, não tem faltado ao governo Lula a capacidade de inventar mecanismos variados de cerceamento da liberdade de expressão, embutindo-os em programas e projetos com disfarces de maior abrangência. Só para mencionar alguns dos mais recentes: o novo Programa Nacional de Direitos Humanos (PNDH-3) - que estabeleceu uma classificação dos veículos (inclusive para efeitos de recebimento de publicidade oficial) segundo a avaliação, de comissões "oficiais", do entendimento que tenham sobre direitos humanos; a 1.ª Conferência Nacional de Comunicação (Confecom), da qual saíram vários projetos, em tramitação no Congresso Nacional, sobre condições de concessão de canais de rádio e televisão, de sua renovação, de limites e restrições impostos à veiculação de publicidade e pontos que envolvem o modus faciendi da comunicação no País, deixando mais camuflada ou ostensiva a intenção de manipular a opinião pública, tal como o fez o Partido Revolucionário Institucional (PRI), que assim governou o México durante 71 anos ininterruptos (de 1929 a 2000).
Segundo o Instituto Palavra Aberta, entidade recém-criada, cujas metas são a defesa da liberdade de expressão, da livre-iniciativa e da própria democracia, existem em tramitação na Câmara dos Deputados e no Senado Federal nada menos que 200 projetos restritivos à veiculação publicitária - e não há dúvida de que esse tolhimento é uma das formas de enfraquecimento da sustentabilidade econômico-financeira dos veículos de comunicação. Por tudo isso, as ameaças que pesam sobre a liberdade de expressão, no Brasil, estão próximas demais para dispensarem um novo preparo, uma reciclagem, um reaprendizado de resistência, já que a esta estamos desacostumados desde o fim da ditadura militar. É preciso reaprendermos a romper a mordaça.
No tempo da censura militar usávamos estratagemas para burlar o arrocho à circulação do pensamento. Sabe-se de Os Lusíadas no Estadão, das receitas absurdas no Jornal da Tarde, mas nem todos sabem como no teatro se enganava os censores. Antes de qualquer peça estrear, havia uma sessão para que o censor a aprovasse. Ele ia com o texto da peça e uma lanterninha para ver se os atores estavam dizendo o que estava escrito. Só que, propositalmente, os atores diziam suas falas com relaxamento total, enxugando-as de qualquer interpretação ou insinuação crítica. Houve um censor que, na avaliação, achou uma comédia sem graça e sem sentido, mas depois da estreia, voltando a vê-la com a família (e vendo as gargalhadas do público) tentou, irritado, interditá-la (era uma peça minha).
Convém nos prepararmos para o que deve vir por aí. Assim, já precisamos praticar nossos treinamentos metafóricos e voltar a criar estratagemas para romper a mordaça. Mas não seremos tão pacientes quanto os mexicanos, pois já amadurecemos demais para suportar um regime de censura, mesmo enfeitado pela fantasia mais exuberante de democracia.
JORNALISTA, ADVOGADO, ESCRITOR, ADMINISTRADOR DE EMPRESAS E PINTOR.
Chega de queimadas Miriam Leitão
O Brasil arde como nunca. Mais precisamente, 135% a mais do que no ano passado, segundo medição do NOAA-15, um dos nove satélites que o Inpe usa para monitorar o problema. Não é sazonal.
É o resultado de outros crimes e do descuido do governo em combatê-los: o desmatamento, o fogo na mata e no pasto, as serrarias ilegais, as carvoarias. A seca ajuda a propagar, mas não é a causa do fogo.
O clima está seco, muito seco. A baixa umidade relativa do ar se espalha por grande parte do Brasil. O que já seria fonte de problemas brônquios é agravado pela fumaça que encobre grande parte do país provocada por milhares de focos de incêndio.
Quantos, é difícil saber, porque se for usado só um satélite dá para ver o aumento percentual, mas a contabilidade pode ser parcial; se forem usados todos os satélites, haverá dupla contagem. Na página do Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (Inpe) está registrado que usando-se só o satélite de referência houve no país, de primeiro de janeiro a 26 de agosto, o incrível número de 41.636 focos de incêndio, e apenas do dia 26 para o dia 27 os focos foram 1.391. O campeão é Mato Grosso, com aumento de 183% em relação a 2009 e 11.529 incêndios.
Claro que nada disso é aceitável.
Mas a grande pergunta é por que o Brasil pega fogo desse jeito? Quando se conversa com técnicos do Inpe, o que eles dizem com todas as letras é que deixada quieta a natureza não pega fogo sozinha.
A secura cria as condições propícias para o problema se propagar. Mas a origem do fogo é humana.
O pesquisador Paulo Barreto, do Imazon, explica as várias formas de queimadas que já viu em suas viagens pela Amazônia, onde vive: — A seca torna o país mais vulnerável, mas a ameaça do fogo é criada por gente. O fogo é usado para limpar o solo depois do desmatamento, ou então para reformar o pasto de uma forma rápida e barata. Quando se desmata para tirar a madeira, sem qualquer técnica, fica muita árvore morta na floresta, muita vegetação seca. Isso torna a área propícia à propagação do fogo, venha ele de alguma área desmatada próxima ou algum pasto sendo reformado nas proximidades.
Os crimes vão assim se associando.
Quando se desmata uma área, o proprietário — na maior parte das vezes, grileiro — tira as melhores madeiras e põe fogo no resto para limpar tudo e preparar para o plantio.
Nos pastos, a forma mais preguiçosa de preparar é pôr fogo em tudo. Quando se invade uma área para tirar a madeira dessa forma predatória, cada árvore que cai derruba dezenas de outras que, mortas e ressecadas, tornam toda a área vulnerável a incêndio.
Há outros focos que nascem das práticas desatualizadas da agricultura, mesmo quando ela é legal. As áreas de plantios e pastos são preparados frequentemente com o fogo. E ele se alastra.
Muitas vezes causa conflito entre vizinhos que, ou se protegem com aceiros — uma espécie de cordão de isolamento feito com uma parte sem qualquer vegetação — ou têm suas áreas queimadas pelo fogo descontrolado. A indústria de cana-de-açúcar, mesmo nas áreas mais ricas do país, ainda usa em grande parte o fogo como técnica de produção. A queimada da cana produz uma fumaça muito prejudicial à saúde.
Outra fonte de fogo são as serrarias, as carvoarias, em geral, ilegais. Essas serrarias deixam acumular em seus pátios montes de vários metros de resíduos de madeira — pó de serra. Para limpar a área, eles ateiam fogo e aquilo fica queimando dias, liberando uma fumaça altamente lesiva à saúde. Eu vi em Paragominas, quando estive lá, em madeireiras, esses montes impressionantes. Um deles tinha cinco metros de altura e vinte de comprimento.
— Em Paragominas, já houve caso de morte de crianças que foram brincar em cima desse monte, quando ele estava já queimando de baixo para cima — diz Barreto.
O pesquisador do Imazon conta outras formas de risco de propagação: — Na Amazônia, a gente vê vários problemas como por exemplo o que eles chamam de fogo de copa. Uma área de floresta enfrenta um fogo num ano que não destrói, mas fragiliza a mata. No ano seguinte, outro fogo vem e toma tudo até às copas das árvores.
O fogo nasce também da desordem urbana, do descuido dos fumantes com suas guimbas, dos vários tipos de comportamento pirotécnico.
Em alguns episódios, está claro que é fogo criminoso mirando a destruição de áreas de preservação, como está acontecendo na Serra da Canastra, no sul de Minas.
O rastro do fogo revela outros crimes e a falha do governo em coibir a ilegalidade e forçar o respeito à lei. O que piora tudo é que a secura pode se agravar.
— Num cenário de mudança climática, isso pode se repetir e a fragilidade aumenta. O fogo acaba provocando muito prejuízo para a saúde humana, para a aviação, além da destruição do meio ambiente — diz Paulo Barreto.
As queimadas trazem prejuízos econômicos, como a interrupção de fornecimento de energia. O pesquisador Roberto Smeraldi, da ONG Amigos da Terra, diz que as linhas de transmissão de energia que cortam o Brasil ficam vulneráveis ao fogo.
— Temos um sistema de transmissão interligado, com linhas extensas. As concessionárias frequentemente sofrem com interrupção. Outro problema é que as queimadas em plantações de cana deixam de utilizar o bagaço para a geração de bioenergia. Há desperdício — disse.
Smeraldi cita outos impactos, como a interrupção do fluxo de barcos em hidrovias, por falta de visibilidade, e o risco para a aviação civil. Aeronaves não conseguem pousar por causa da fumaça: — Na Amazônia, mudar de aeroporto pode significar mais 2 horas de voo. As distâncias são muito grandes.
O movimento que Smeraldi lançou pelo Twiter, o #chegadequeimadas, em dois dias reuniu 25 mil pessoas e já teve 130 mil retweets. O fim da queimada significa também o combate a vários crimes, com os quais não podemos mais conviver.
MERVAL PEREIRA Pela causa
O secretário da Receita Federal, Otacílio Cartaxo, tem razões para se sentir “constrangido e traumatizado”, mas não tem sentido dizer que foi pego “de surpresa”. Ou melhor, só tem sentido se junto admitir que a repartição que chefia está completamente descontrolada, e pedir demissão. Colocado no cargo por um movimento corporativo para substituir a secretária Lina Vieira, aquela que disse que a então ministra Dilma Rousseff pediu para que aliviasse uma investigação sobre a família Sarney, Cartaxo tenta retirar qualquer cunho político do acontecido, mesmo que para isso se desmoralize, levando junto o órgão que comanda.
O aparelhamento do Estado faz a segunda vítima nos últimos dias, portanto, sendo a primeira a Empresa de Correios e Telégrafos que, entregue ao comando inepto de indicados pelo PMDB, está em franca decadência.
Na verdade, se pegarmos a relação de pessoas que tiveram o sigilo fiscal quebrado na agência da Receita Federal em Mauá, São Paulo, é um grande escândalo.
São mais de cem contribuintes, da apresentadora da TV Globo Ana Maria Braga aos sócios das Casas Bahia, passando pelo vice-presidente do PSDB Eduardo Jorge Caldas e mais três pessoas ligadas ao candidato do PSDB à Presidência, José Serra.
Isso mostra que havia um mercado de venda de sigilo fiscal. Mas não mostra, como quer apressadamente garantir Cartaxo e o corregedor da Receita, que não há interesse político por trás da quebra do sigilo dos contribuintes ligados ao PSDB.
Os interesses comerciais que predominaram na quebra do sigilo da maior parte das pessoas relacionadas como vítimas da ação de funcionários da agência da Receita Federal não retiram a gravidade da ação claramente política que aconteceu na mesma agência.
Tanto que os dados fiscais de Eduardo Jorge foram parar em documentos a que a “Folha de S. Paulo” teve acesso a partir de vazamento de informações do próprio comitê eleitoral da candidata oficial, Dilma Rousseff.
É muito forçada essa indignação toda da direção do PT, quando se sabe que anteriormente um caso que poderia ter tido consequências ainda mais graves foi desarmado também por denúncias da imprensa, desta vez da revista “Veja”.
O núcleo de comando do comitê da campanha de Dilma Rousseff, através do jornalista Luiz Lanzetta, entrou em contato com notório araponga para contratá-lo para missões de espionagem.
O escopo da missão abrangia não apenas pessoas ligadas ao candidato oposicionista, como o próprio José Serra, que teria seus telefones pessoais grampeados.
Para aproveitar o pacote, o araponga colocaria escutas também no próprio comitê, devido a uma disputa de poder interna entre o grupo que o contratava, ligado ao hoje candidato a senador em Minas Fernando Pimentel, e o grupo de assessores paulistas.
O fato de a agência da Receita Federal em Mauá ter se transformado num balcão de vendas de informações sigilosas não reduz a gravidade do caso nem despolitiza a questão, se essa foi a intenção dos dirigentes da Receita ao anunciarem seu “constrangimento” diante da descoberta.
O que pode haver de comum nos casos é que as informações podem ter sido conseguidas através de pagamento de propina.
Digo “podem” porque existe também a possibilidade de que as informações sobre as pessoas ligadas ao PSDB tenham sido conseguidas na base do “amor à causa”.
É natural que a corrupção se misture às atividades políticas ilegais, pois transpostas as barreiras da legalidade muitos veem nessas ações clandestinas também uma maneira de fazer um dinheirinho extra.
Logo após as denúncias contra o assessor do gabinete civil Waldomiro Diniz, flagrado apanhando propina do bicheiro Carlos Cachoeira para si e supostamente para campanhas políticas, fato revelado no início do primeiro governo Lula, o então presidente do PT, José Genoino, cunhou a seguinte frase: ‘O erro pela causa o presidente aceita. O erro em causa própria, não’.
Este é um exemplo clássico de critério ético elástico, que gera um movimento descontrolado.
Tudo pode ter começado ‘pela causa’, o que não justifica nada, e terminado em ‘causa própria’.
Outro caso exemplar desse descontrole é o do então secretário-geral do PT, Silvio Pereira, responsável pela indicação de ocupantes dos principais cargos da República no início do governo.
Envolvido no escândalo do mensalão, o Tribunal de Contas da União apontou indícios de superfaturamento nos contratos da GDK com a estatal Petrobrás, onde Silvinho mandava e desmandava.
Descobriu-se no decorrer das investigações que a empresa dera um jipe Land Rover de presente ao ex-secretáriogeral do PT.
O mais grave de tudo é que mais uma vez investigações sobre desvios de condutas na órbita das instituições do Estado que foram aparelhadas pelo PT e partidos aliados parece que não darão em nada.
O caso dos “aloprados” da eleição de 2006, apanhados em flagrante pela Polícia Federal quando negociavam em um hotel em São Paulo a compra de um dossiê contra o então candidato ao governo do estado, José Serra, ainda hoje está insolúvel.
Aquela montanha de dinheiro, cuja fotografia vazou dos bastidores da Polícia Federal para contrariedade de seus comandantes e da cúpula do PT, ainda está até hoje sem uma explicação razoável de sua proveniência.
Não se sabe de ninguém que tenha sido preso pelo crime cometido.
O crime agora descoberto na Receita Federal tem a mesma destinação: produzir dossiês contra adversários políticos, uma baixaria a mais numa campanha eleitoral que vem sendo marcada pela ilegalidade, a começar pelo próprio presidente da República, multado várias vezes pelo Tribunal Superior Eleitoral.
UM LEGADO EXPLOSIVO EDITORIAL O ESTADO DE SÃO PAULO
Quem suceder ao presidente Lula encontrará um legado difícil de carregar - Tesouro mais endividado, mais custeio engessando o orçamento, compromissos pesados e de retorno duvidoso e um buraco crescente nas contas externas. Em julho o superávit primário do setor público ficou em apenas R$ 2,45 bilhões, o resultado fiscal foi o pior para o mês em nove anos e o quadro não deverá mudar muito nos próximos meses. Sem a popularidade e o carisma do antecessor, o próximo presidente precisará tomar medidas severas, se quiser arrumar os fundamentos da economia. Se o Brasil ainda estiver crescendo, isso facilitará seu trabalho. Mas Estados Unidos e a maior parte da Europa continuarão derrapando na crise, o dinamismo chinês poderá ser menor e o mercado global será bem menos hospitaleiro do que o foi até o começo da recessão. Durante seis anos o presidente Luiz Inácio Lula da Silva governou com vento a favor na economia global. Quem o substituir não terá essa bênção.
Quem vencer a eleição deverá negociar o novo salário mínimo com as centrais sindicais. A negociação incluirá o aumento das aposentadorias superiores ao salário básico. A recessão de 2009 não será levada em conta nos cálculos. Esse presente para o novo governo foi incluído na Lei de Diretrizes Orçamentárias (LDO). O presidente Lula preferiu não vetar esses dispositivos, mas vetou outros 25 pontos politicamente menos complicados. O próximo orçamento será sobrecarregado também de aumentos salariais concedidos antes da tramitação do projeto da LDO. Essas e outras bondades tornarão mais inflexível o Orçamento-Geral da União (OGU).
Além disso, as contas públicas estarão comprometidas com despesas vinculadas à Copa do Mundo de 2014 e aos Jogos Olímpicos de 2016. O Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) participará do financiamento de vários projetos, possivelmente incluído o do trem-bala. O custo desta obra ainda é desconhecido e as estimativas oscilam entre R$ 33 bilhões e R$ 40 bilhões. Como os projetos da Copa estão atrasados, o Tesouro Nacional poderá ser forçado a intervir para evitar um fiasco internacional. Ninguém sabe quanto dinheiro público essa aventura consumirá.
Comprometido com a capitalização da Petrobrás, o governo precisará emitir mais títulos. O valor dos papéis dependerá do preço dos 5 bilhões de barris de petróleo correspondentes à parcela da União no aumento de capital da empresa.
Os ministros da área econômica haviam traçado um roteiro para eliminar até 2012 o déficit nominal das contas públicas, isto é, para equilibrar de forma completa receitas e despesas. Há poucas semanas, o Ministério da Fazenda anunciou uma revisão do plano: o prazo, agora, estende-se até o fim de 2014.
Mesmo esse prazo parece otimista, agora, quando se considera o peso dos compromissos assumidos pelo governo com os financiamentos a empresas via BNDES, com a Copa, com a Olimpíada, com a exploração do pré-sal, com o Programa de Aceleração do Crescimento (PAC) e, é claro, com os programas sociais. Some-se ainda o inchaço da folha de pessoal, agravado pelas contratações do ano passado, e dos encargos da Previdência.
Para completar, o País gastou com importações neste ano, até julho, 45,1% mais do que um ano antes e exportou 27% mais. O descompasso tende a persistir. O superávit comercial encolhe com rapidez. O déficit em conta corrente chegou a US$ 43,8 bilhões em 12 meses e poderá alcançar uns US$ 50 bilhões em 2010. Para 2011 a previsão fica em torno de US$ 60 bilhões. Não há risco imediato de crise cambial, mas as contas deterioram com rapidez e o quadro externo aumenta a preocupação.
A resposta mais óbvia e mais prudente é a adoção de uma séria política de competitividade, com reforma dos impostos, aumento do crédito aos exportadores e investimentos urgentes na infraestrutura.
A precária situação das contas públicas tornará essa tarefa muito mais difícil. Esse trabalho ainda será prejudicado pela baixa qualidade gerencial do setor público - parte das bombas deixadas por Lula ao próximo governo.
A guerra do México e o Brasil :: Clóvis Rossi
Cartéis do narcotráfico precisam ser derrotados, ou o Estado mexicano será uma estrutura falida
O texto de Gabriela Manzini, na Folha de ontem, deixa claro que a maior ameaça à liberdade de imprensa hoje, na América Latina, não é Hugo Chávez ou qualquer outro dos caudilhos que governam países da região. São os cartéis mexicanos da droga.
Chegam a impor textos por eles próprios escritos para publicação em jornais regionais, na versão delinquencial do pensamento único.
O pior é que não se trata apenas da liberdade de imprensa que está em jogo na guerra que o governo mexicano trava com o narcotráfico.
Eis o pano de fundo da batalha, na avaliação de Robert Bonner para o número julho/agosto da "Foreign Affairs":
"O México está em uma dolorosa batalha contra poderosos cartéis da droga, cujo desfecho determinará quem controla as instituições políticas, judiciais e de aplicação da lei. Decidirá se o Estado destruirá os cartéis e porá um fim à cultura da impunidade que eles criaram".
"O México poderá se tornar um país de primeiro mundo algum dia, mas jamais atingirá tal status até que quebre o garrote que essas organizações criminais exercem sobre todos os níveis de governos e fortaleça suas instituições judiciais e de aplicação da lei".
Bonner foi administrador da DEA, a agência norte-americana de combate às drogas de 1990 a 1993, e, depois, comissário de alfândega e de proteção da fronteira.
A pergunta seguinte inevitável é esta: dá para ganhar a guerra?
"Destruir os cartéis da droga não é uma tarefa impossível", responde Bonner, contrariando a sensação disseminada de que o governo está perdendo. Sensação obviamente reforçada pelo horrendo crime praticado esta semana contra imigrantes ilegais.
Mas é necessário pôr alguns números que matizam a sensação de violência disseminada e incontrolável:
1 - Noventa por cento dos homicídios envolvem membros de uma gangue matando os de outra quadrilha.
2 - A grande maioria dos homicídios ocorre em apenas 6 dos 32 Estados mexicanos, grande parte deles no Estado de Chihuahua.
3 - Pela análise de Bonner, "o aumento no número de homicídios relacionados às drogas, embora desafortunado, é um sinal de progresso".
Segundo ele, "é consequência, em parte, de ações do governo que desestabilizam os cartéis e negam a eles acesso à áreas nas quais estavam habituados a operar com completa impunidade. Como resultado, os cartéis estão começando a lutar um contra o outro".
Até aí, o lado menos sinistro, digamos. Mas há outro lado que raramente entra nos cálculos: os homicídios não são a única causa da sensação de insegurança, embora possam ser a face mais espetacular. Os brasileiros sabemos perfeitamente que o medo vem também -ou principalmente- de outras ações violentas, aí sim contra os "não combatentes", como sequestros, sequestros relâmpagos, assaltos. Ou, para ficar no mais recente exemplo paulistano, o tiroteio de quinta-feira no Pacaembu.
Se se considerar que a taxa de homicídios no Brasil (25 para cada 100 mil habitantes) quase duplica a do ensanguentado México (14 por 100 mil), os brasileiros, autoridades principalmente, deveriam prestar muito mais atenção à guerra mexicana do que o fazem hoje.
Um princípio na defesa da democracia – Editorial / O Globo
O ministro Carlos Ayres Britto já havia inscrito seu nome na crônica histórica dos embates no Brasil a favor das liberdades, em abril do ano passado, quando teve seu relatório sobre a constitucionalidade da lei 5.250, de 9 de fevereiro de 1967, aprovado no plenário do Supremo Tribunal Federal. Tratava-se da Lei de Imprensa, assinada pelo presidente Castello Branco, o primeiro dos militares a assumir o Planalto no ciclo de 21 anos de ditadura, um entulho autoritário sobrevivente dos anos de chumbo.
Britto aceitou a argumentação contrária à lei, encaminhada à Corte pelo deputado fluminense Miro Teixeira, de que a atual Constituição, promulgada em 1988 para restaurar a democracia, não necessitava de regulamentação no que se referia às liberdades de expressão e imprensa. Ela se bastava, não precisava de lei. De fato, e assim o entulho foi para a chamada lata de lixo da História.
Na noite de quinta-feira, o magistrado reforçou a imagem de fiel intérprete dos princípios constitucionais referentes às liberdades de crítica, expressão, opinião e afins. Escolhido para se pronunciar sobre um pedido de liminar encaminhado pela Associação Brasileira de Emissoras de Rádio e Televisão (Abert), Britto foi coerente com o relatório redigido no ano passado.
A Abert questiona o mérito da decisão de Britto ainda será julgado em plenário , com razão, a constitucionalidade de dispositivos da legislação eleitoral, de 1997, que têm amordaçado programas humorísticos, tolhido comentários políticos e análises eleitorais nas emissoras. Estabeleceu-se um quadro disparatado: enquanto a mídia impressa age com o respaldo nos direitos estabelecidos na Constituição, a eletrônica, em época de eleição, é sufocada, na prática, por uma censura como a do final dos anos 60/início dos 70.
A decisão de Ayres Britto leitura indicada a certos bunkers de campanha eleitoral de conceder liminar para a suspensão de qualquer censura ao humor se baseia na relação existente, à luz da Carta, entre o teor necessariamente crítico e irreverente do humorismo e idêntico espírito do jornalismo. A crítica do humor, na TV, rádio, onde seja, está tão protegida pela Constituição quanto o jornalismo. Esteja também ele em qualquer mídia.
O ministro não discute o entendimento errado do Tribunal Superior Eleitoral (TSE) de que, por dependerem de concessão pública, rádios e TVs precisam ser imparciais e equidistantes dos candidatos. Porém, entende Ayres Britto, imparcialidade não significa ausência de opinião ou de crítica jornalística. Abre-se uma fresta no obscurantismo com o qual o Ministério Público e a Justiça eleitorais vêm tratando o jornalismo de rádio e TV nas eleições. Nas discussões no plenário do Supremo sobre a liminar concedida por Britto, o tema poderá ser mais bem explorado. A apreciação feita pelo ministro do pedido da Abert reforça a posição do Poder Judiciário brasileiro como barreira contra o autoritarismo em voga no continente, e demonstra como as instituições republicanas do país são uma garantia de estabilidade institucional e de proteção dos direitos constitucionais.
Esta percepção ocorre em momento especial, quando um desses direitos, o à privacidade, é estraçalhado por aparelhos políticosindicais montados dentro da máquina burocrática.
É Importante que a Justiça seja imune ao processo de partidarização do Estado, tão visível no Executivo federal e estatais.
sexta-feira, agosto 27, 2010
Uma lição prática de economia :: Luiz Carlos Mendonça de Barros
Os ganhos sistêmicos com a maior penetração de importações são muito superiores às perdas
A evolução da economia ao longo dos mandatos de FHC e de Lula é uma lição prática sobre o funcionamento de uma economia de mercado. Esse período de 16 anos permite ao analista mais cuidadoso confrontar ensinamentos teóricos com o desenrolar de fatos reais dentro de nossa sociedade.
Uma primeira lição, que não é contestada hoje nem mesmo por aqueles que a negaram por muitos anos, está relacionada com o controle da inflação. Ela é a base inquestionável para que uma sociedade possa se desenvolver e levar o cidadão a níveis de bem-estar econômico crescentes.
Mas o controle da inflação é apenas uma condição para que o desenvolvimento possa ocorrer. Para chegar ao pleno potencial de geração de renda para o cidadão, um longo caminho precisa ser trilhado, principalmente quando se parte de uma situação de crise como era o caso do Brasil em 1994. É o que vem acontecendo ao longo de todos estes anos.
Uma das últimas etapas desse verdadeiro caminho de São Tiago está ocorrendo agora com o aprofundamento da abertura da economia às importações.
Sei que é um tema polêmico mesmo no universo de meus leitores da Folha. Mas estou convencido de que os ganhos sistêmicos da sociedade com a maior penetração de importações são muito superiores às perdas pontuais que possam ocorrer. Principalmente se o governo seguir uma política eficiente no enfrentamento dos problemas microeconômicos que nos afligem.
Vou tratar neste nosso encontro da evolução de uma cadeia produtiva importante -a indústria automobilística- e de como ela foi afetada positivamente pela abertura econômica.
Até bem recentemente, o mercado de automóveis no Brasil era um dos mais fechados entre os de bens de consumo duráveis. Uma vigorosa barreira tributária faz com que um automóvel, entre o porto de origem e o consumidor brasileiro, tenha seu preço multiplicado por dois.
Com essa proteção não havia estímulo para que ganhos de produtividade ocorressem ao longo da cadeia produtiva e chegassem ao consumidor. Os preços dos automóveis produzidos no Brasil ficavam sempre ligeiramente abaixo daqueles dos importados, refletindo uma política racional de uma empresa privada em uma economia de mercado com proteção elevada.
Essa estrutura, que permaneceu por várias décadas, começou a ruir com o aumento do poder aquisitivo dos brasileiros e o alongamento, pelos bancos, dos prazos de financiamento da compra de bens duráveis.
Mesmo com preços elevados, a participação dos importados começou a crescer à medida que sua qualidade superior passou a pesar no comportamento do consumidor brasileiro. Nos primeiros momentos desse processo, essa mudança não foi devidamente percebida, inclusive porque a indústria brasileira trabalhava a plena carga.
Mais recentemente, outro fenômeno começou a ocorrer nesse mercado. A indústria brasileira de aço -que também goza de proteção tarifária- iniciou um processo de elevação de preços com o claro objetivo de aumentar a parcela de seus lucros em um momento de excitação de demanda.
Afinal, isso já havia acontecido várias vezes no passado. Só que agora, pressionada pelas importações, a indústria automobilística não podia repassar ao consumidor esse aumento de preços.
Como os produtores de veículos no exterior usam em suas cadeias de produção um aço que custa entre 30% e 40% menos do que seus concorrentes no Brasil, a batalha pelo consumidor ficou mais acirrada.
Nessas condições, de forma racional, as montadoras decidiram usar o aço mais barato -mas de mesma qualidade- que estava disponível no exterior. As siderúrgicas brasileiras não tiveram alternativa senão reduzir seus preços e alinhá-los com os praticados no exterior.
Uma vez quebrado o padrão anterior, daqui para a frente o preço do aço no Brasil seguirá mais perto os praticados no exterior. E o grande ganhador com isso será certamente o consumidor brasileiro.
Aparelhamento desafia o Estado – Editorial / O Globo
A invasão dos arquivos de dados fiscais do economista Luiz Carlos Mendonça de Barros, ministro das Comunicações de FH; Ricardo Sérgio, diretor do Banco do Brasil na mesma época em que Mendonça de Barros conduzia a privatização das telecomunicações; e de Gregório Marin Preciado, marido de uma prima do candidato José Serra, denuncia a intenção da empreitada: encontrar algo para fragilizar o PSDB. Os contornos da patranha ficam ainda mais claros ao se constatar que o roubo dos dados ocorreu no final do ano passado, às portas de uma campanha eleitoral, àquela altura já antecipada pelo presidente Lula, e tudo no mesmo dia, num espaço de quase 20 minutos.
E sempre por meio do computador da servidora Adeilda Ferreira dos Santos, com a senha de Antônia Aparecida Rodrigues dos Santos Neves Silva, chefe daquela sucursal do Leão.
Em maio, a Veja noticiou que assessores contratados para o comitê da candidata Dilma Rousseff tentavam montar uma usina de dossiês contra Serra, além de outros tucanos, Eduardo Jorge entre eles. No mês seguinte, a Folha de S.Paulo revelou que dados fiscais de Eduardo Jorge circularam nesse bunker dilmista. Fecha-se a degradante e perigosa história perigosa para a sociedade. Em sua defesa, o PT lembra ter pedido, já no início do escândalo, que a Polícia Federal entrasse no caso. Tem razão, é mesmo acertada medida. Também está certo Eduardo Jorge em não confiar na lisura do trabalho de corregedoria da Receita. Aliás, o alcance da quebra de sigilo só foi conhecido porque o tucano conseguiu, por via judicial, que a Receita lhe entregasse os resultados da investigação. Foi possível, então, saber a dimensão do crime: mais de cem arquivos de contribuintes não residentes na jurisdição da delegacia de Mauá foram invadidos.
Entre eles, alguns da família Klein, das Casas Bahia; e da apresentadora do programa da TV Globo Mais você, Ana Maria Braga.
O assunto é muito sério, pois alerta para a fragilidade em que se encontram o estado de direito e a segurança institucional. Quando grupos utilizam postos na máquina burocrática para atacar adversários e ajudar aliados, a necessária impessoalidade do Estado é revogada.
O Brasil se aproxima, em alguma medida, do modelo de Estado a serviço de interesses de esquemas, em voga no Leste da Europa até a queda do Muro de Berlim, na década de 80. Até hoje, a Rússia, por exemplo, padece do problema. É imprescindível, portanto, que defesas do Estado sejam acionadas para preservar o regime republicano, abalado devido à infiltração de aparelhos político-sindicais em áreas que têm de prestar serviços com estrita isenção ideológica. A Justiça começa a fazer a sua parte. Falta a PF demonstrar o mesmo. Este caso é um divisor de águas; não pode haver impunidade.
Só para lembrar
Discurso de José Serra no lançamento de sua pré-candidatura, em 10/4/2010
O Brasil pode mais"Venho hoje, aqui, falar do meu amor pelo Brasil; falar da minha vida; falar da minha experiência; falar da minha fé; falar das minhas esperanças no Brasil. E mostrar minha disposição de assumir esta caminhada. Uma caminhada que vai ser longa e difícil mas que com a ajuda de Deus e com a força do povo brasileiro será com certeza vitoriosa.
"Alguns dias atrás, terminei meu discurso de despedida do Governo de São Paulo afirmando minha convicção de que o Brasil pode mais. Quatro palavras, em meio a muitas outras. Mas que ganharam destaque porque traduzem de maneira simples e direta o sentimento de milhões de brasileiros: o de que o Brasil, de fato, pode mais. E é isto que está em jogo nesta hora crucial!
"Nos últimos 25 anos, o povo brasileiro alcançou muitas conquistas: retomamos a Democracia, arrancamos nas ruas o direito de votar para presidente, vivemos hoje num país sem censura e com uma imprensa livre. Somos um Estado de Direito Democrático. Fizemos uma nova Constituição, escrita por representantes do povo. Com o Plano Real, o Brasil transformou sua economia a favor do povo, controlou a inflação, melhorou a renda e a vida dos mais pobres, inaugurou uma nova Era no Brasil. Também conquistamos a responsabilidade fiscal dos governos. Criamos uma agricultura mais forte, uma indústria eficiente e um sistema financeiro sólido. Fizemos o Sistema Único de Saúde, conseguimos colocar as crianças na escola, diminuímos a miséria, ampliamos o consumo e o crédito, principalmente para os brasileiros mais pobres.
Tudo isso em 25 anos. Não foram conquistas de um só homem ou de um só Governo, muito menos de um único partido. Todas são resultado de 25 anos de estabilidade democrática, luta e trabalho. E nós somos militantes dessa transformação, protagonistas mesmo, contribuímos para essa história de progresso e de avanços do nosso País. Nós podemos nos orgulhar disso.
"Mas, se avançamos, também devemos admitir que ainda falta muito por fazer. E se considerarmos os avanços em outros países e o potencial do Brasil, uma conclusão é inevitável: o Brasil pode ser muito mais do que é hoje.
"Mas para isso temos de enfrentar os problemas nacionais e resolvê-los, sem ceder à demagogia, às bravatas ou à politicagem. E esse é um bom momento para reafirmarmos nossos valores.
Começando pelo apreço à Democracia Representativa, que foi fundamental para chegarmos aonde chegamos. Devemos respeitá-la, defendê-la, fortalecê-la. Jamais afrontá-la.
"Democracia e Estado de Direito são valores universais, permanentes, insubstituíveis e inegociáveis. Mas não são únicos. Honestidade, verdade, caráter, honra, coragem, coerência, brio profissional, perseverança são essenciais ao exercício da política e do Poder. É nisso que eu acredito e é assim que eu ajo e continuarei agindo. Este é o momento de falar claro, para que ninguém se engane sobre as minhas crenças e valores. É com base neles que também reafirmo:
o Brasil, meus amigos e amigas, pode mais.
"Governos, como as pessoas, têm que ter alma. E a alma que inspira nossas ações é a vontade de melhorar a vida das pessoas que dependem do estudo e do trabalho, da Saúde e da Segurança.
Amparar os que estão desamparados.
"Sabem quantas pessoas com alguma deficiência física existem no Brasil? Mais de 20 milhões - a esmagadora maioria sem o conforto da acessibilidade aos equipamentos públicos e a um tratamento de reabilitação. Os governos, como as pessoas, têm que ser solidários com todos e principalmente com aqueles que são mais vulneráveis.
"Quem governa, deve acreditar no planejamento de suas ações. Cultivar a austeridade fiscal, que significa fazer melhor e mais com os mesmos recursos. Fazer mais do que repetir promessas. O governo deve ouvir a voz dos trabalhadores e dos desamparados, das mulheres e das famílias, dos servidores públicos e dos profissionais de todas as áreas, dos jovens e dos idosos, dos pequenos e dos grandes empresários, do mercado financeiro, mas também do mercado dos que produzem alimentos, matérias-primas, produtos industriais e serviços essenciais, que são o fundamento do nosso desenvolvimento, a máquina de gerar empregos, consumo e riqueza.
"O governo deve servir ao povo, não a partidos e a corporações que não representam o interesse público. Um governo deve sempre procurar unir a nação. De mim, ninguém deve esperar que estimule disputas de pobres contra ricos, ou de ricos contra pobres. Eu quero todos, lado a lado, na solidariedade necessária à construção de um país que seja realmente de todos.
"Ninguém deve esperar que joguemos estados do Norte contra estados do Sul, cidades grandes contra cidades pequenas, o urbano contra o rural, a indústria contra os serviços, o comércio contra a agricultura, azuis contra vermelhos, amarelos contra verdes. Pode ser engraçado no futebol. Mas não é quando se fala de um País. E é deplorável que haja gente que, em nome da política, tente dividir o nosso Brasil.
"Não aceito o raciocínio do nós contra eles. Não cabe na vida de uma Nação. Somos todos irmãos na pátria. Lutamos pela união dos brasileiros e não pela sua divisão. Pode haver uma desavença aqui outra acolá, como em qualquer família. Mas vamos trabalhar somando, agregando. Nunca dividindo. Nunca excluindo. O Brasil tem grandes carências. Não pode perder energia com disputas entre brasileiros. Nunca será um país desenvolvido se não promover um equilíbrio maior entre suas regiões. Entre a nossa Amazônia, o Centro Oeste e o Sudeste. Entre o Sul e o Nordeste. Por isso, conclamo: Vamos juntos. O Brasil pode mais. O desenvolvimento é uma escolha. E faremos essa escolha. Estamos preparados para isso.
"Ninguém deve esperar que joguemos o governo contra a oposição, porque não o faremos.
Jamais rotularemos os adversários como inimigos da pátria ou do povo. Em meio século de militância política nunca fiz isso. E não vou fazer. Eu quero todos juntos, cada um com sua identidade, em nome do bem comum.
"Na Constituinte fiz a emenda que permitiu criar o FAT, financiar e fortalecer o BNDES e tirar do papel o seguro-desemprego - que hoje beneficia 10 milhões de trabalhadores. Todos os partidos e blocos a apoiaram. No ministério da Saúde do governo Fernando Henrique tomei a iniciativa de enviar ou refazer e impulsionar seis projetos de lei e uma emenda constitucional - a criação da Agência Nacional de Vigilância Sanitária e da Agência Nacional de Saúde, a implantação dos genéricos, a proibição do fumo nos aviões e da propaganda de cigarros, a regulamentação dos planos de saúde, o combate à falsificação de remédios e a PEC 29, que vinculou recursos à Saúde nas três esferas da Federação - todos, sem exceção, aprovados pelos parlamentares do governo e da oposição. É assim que eu trabalho: somando e unindo, visando ao bem comum. Os membros do Congresso que estão me ouvindo, podem testemunhar: suas emendas ao orçamento da Saúde eram acolhidas pela qualidade, nunca devido à sua filiação partidária.
"Se o povo assim decidir, vamos governar com todas e com todos, sem discriminar ninguém.
Juntar pessoas em vez de separá-las; convidá-las ao diálogo, em vez de segregá-las; explicar os nossos propósitos, em vez de hostilizá-las. Vamos valorizar o talento, a honestidade e o patriotismo em vez de indagar a filiação partidária.
"Minha história de vida e minhas convicções pessoais sempre estiveram comprometidas com a unidade do país e com a unidade do seu povo. Sou filho de imigrantes, morei e cresci num bairro de trabalhadores que vinham de todas as partes, da Europa, do Nordeste, do Sul. Todos em busca de oportunidade e de esperança.
"A liderança no movimento estudantil me fez conhecer e conviver com todo o Brasil logo ao final da minha adolescência. Aliás, na época, aprendi mesmo a fazer política no Rio, em Minas, na Bahia e em Pernambuco, aos 21 anos de idade. O longo exílio me levou sempre a enxergar e refletir sobre o nosso país como um todo.
"Minha história pessoal está diretamente vinculada à valorização do trabalho, à valorização do esforço, à valorização da dedicação. Lembro-me do meu pai, um modesto comerciante de frutas no mercado municipal: doze horas de jornada de trabalho nos dias úteis, dez horas no sábado, cinco horas aos domingos. Só não trabalhava no dia 1 de janeiro. Férias? Um luxo, pois deixava de ganhar o dinheiro da nossa subsistência. Um homem austero, severo, digno. Seu exemplo me marcou na vida e na compreensão do que significa o amor familiar de um trabalhador: ele carregava caixas de frutas para que um dia eu pudesse carregar caixas de livros.
"E eu me esforço para tornar digno o trabalho de todo homem e mulher, do ser humano como ele foi. Porque vejo a imagem de meu pai em cada trabalhador. Eu a vi outro dia, na inauguração do Rodoanel, quando um dos operários fez questão de me mostrar com orgulho seu nome no mural que eu mandei fazer para exibir a identidade de todos os trabalhadores que fizeram aquela obra espetacular. Por que o mural? Por justo reconhecimento e porque eu sabia que despertaria neles o orgulho de quem sabe exercer a profissão. Um momento de revelação a si mesmos de que eles são os verdadeiros construtores nesta nação.
"Eu vejo em cada criança na escola o menino que eu fui, cheio de esperanças, com o peito cheio de crença no futuro. Quando prefeito e quando governador, passei anos indo às escolas para dar aula (de verdade) à criançada da quarta série. Ia reencontrar-me comigo mesmo. Porque tudo o que eu sou aprendi em duas escolas: a escola pública e a escola da vida pública. Aliás, e isto é um perigo dizer, com freqüência uso senhas de computador baseadas no nome de minhas professoras no curso primário. E toda vez que escrevo lembro da sua fisionomia, da sua voz, do seu esforço, e até das broncas, de um puxão de orelhas, quando eu fazia alguma bagunça.
"Mas é por isso tudo que sempre lutei e luto tanto pela educação dos milhões de filhos do Brasil. No país com que sonho para os meus netos, o melhor caminho para o sucesso e a prosperidade será a matrícula numa boa escola, e não a carteirinha de um partido político. E estou convencido de uma coisa: bons prédios, serviços adequados de merenda, transporte escolar, atividades esportivas e culturais, tudo é muito importante e deve ser aperfeiçoado. Mas a condição fundamental é a melhora do aprendizado na sala de aula, propósito bem declarado pelo governo, mas que praticamente não saiu do papel. Serão necessários mais recursos. Mas pensemos no custo para o Brasil de não ter essa nova Educação em que o filho do pobre freqüente uma escola tão boa quanto a do filho do rico. Esse é um compromisso.
"É preciso prestar atenção num retrocesso grave dos últimos anos: a estagnação da escolaridade entre os adolescentes. Para essa faixa de idade, embora não exclusivamente para ela, vamos turbinar o ensino técnico e profissional, aquele que vira emprego. Emprego para a juventude, que é castigada pela falta de oportunidades de subir na vida. E vamos fazer de forma descentralizada, em parcerias com estados e municípios, o que garante uma vinculação entre as escolas técnicas e os mercados locais, onde os empregos são gerados. Ensino de qualidade e de custos moderados, que nos permitirá multiplicar por dois ou três o número de alunos no país inteiro, num período de governo. Sim, meus amigos e amigas, o Brasil pode mais.
"Podemos e devemos fazer mais pela saúde do nosso povo. O SUS foi um filho da Constituinte que nós consolidamos no governo passado, fortalecendo a integração entre União, Estados e Municípios; carreando mais recursos para o setor; reduzindo custos de medicamentos; enfrentando com sucesso a barreira das patentes, no Brasil e na Organização Mundial do Comércio; ampliando o sistema de atenção básica e o Programa Saúde da Família em todo o Brasil; prestigiando o setor filantrópico sério, com quem fizemos grandes parcerias, dos hospitais até a prevenção e promoção da Saúde, como a Pastoral da Criança; fazendo a melhor campanha contra a AIDS do mundo em desenvolvimento; organizando os mutirões; fazendo mais vacinações; ampliando a assistência às pessoas com deficiência; cerceando o abuso do incentivo ao cigarro e ao tabaco em geral. E muitas outras coisas mais. De fato, e mais pelo que aconteceu na primeira metade do governo, a Saúde estagnou ou avançou pouco. Mas a Saúde pode avançar muito mais. E nós sabemos como fazer isso acontecer.
"Saúde é vida, Segurança também. Por isso, o governo federal deve assumir mais responsabilidades face à gravidade da situação. E não tirar o corpo fora porque a Constituição atribui aos governos estaduais a competência principal nessa área. Tenho visto gente criticar o Estado Mínimo, o Estado Omisso. Concordo. Por isso mesmo, se tem área em que o Estado não tem o direito de ser mínimo, de se omitir, é a segurança pública. As bases do crime organizado estão no contrabando de armas e de drogas, cujo combate efetivo cabe às autoridades federais .
Ou o governo federal assume de vez, na prática, a coordenação efetiva dos esforços nacionalmente, ou o Brasil não tem como ganhar a guerra contra o crime e proteger nossa juventude.
"Qual pai ou mãe de família não se sente ameaçado pela violência, pelo tráfico e pela difusão do uso das drogas? As drogas são hoje uma praga nacional. E aqui também o Governo tem de investir em clínicas e programas de recuperação para quem precisa e não pode ser tolerante com traficantes da morte. Mais ainda se o narcotráfico se esconde atrás da ideologia ou da política. Os jovens são as grandes vítimas. Por isso mesmo, ações preventivas, educativas, repressivas e de assistência precisam ser combinadas com a expansão da qualificação profissional e a oferta de empregos.
"Uma coisa que precisa acabar é a falsa oposição entre construir escolas e construir presídios. Muitas vezes, essa é a conversa de quem não faz nem uma coisa nem outra. É verdade que nossos jovens necessitam de boas escolas e de bons empregos, mas se o indivíduo comete um crime ele deve ser punido. Existem propostas de impor penas mais duras aos criminosos. Não sou contra, mas talvez mais importante do que isso seja a garantia da punição. O problema principal no Brasil não são as penas supostamente leves. É a quase certeza da impunidade. Um país só tem mais chance de conseguir a paz quando existe a garantia de que a atitude criminosa não vai ficar sem castigo.
"Eu quero que meus netos cresçam num país em que as leis sejam aplicadas para todos. Se o trabalhador precisa cumprir a lei, o prefeito, o governador e o presidente da República também tem essa obrigação. Em nosso país, nenhum brasileiro vai estar acima da lei, por mais poderoso que seja. Na Segurança e na Justiça, o Brasil também pode mais.
"Lembro que os investimentos governamentais no Brasil, como proporção do PIB, ainda são dos mais baixos do mundo em desenvolvimento. Isso compromete ou encarece a produção, as exportações e o comércio. Há uma quase unanimidade a respeito das carências da infra-estrutura brasileira: no geral, as estradas não estão boas, faltam armazéns, os aeroportos vivem à beira do caos, os portos, por onde passam nossas exportações e importações, há muito deixaram de atender as necessidades. Tem gente que vê essas carências apenas como um desconforto, um incômodo. Mas essa é uma visão errada. O PIB brasileiro poderia crescer bem mais se a infra-estrutura fosse adequada, se funcionasse de acordo com o tamanho do nosso país, da população e da economia.
"Um exemplo simples: hoje, custa mais caro transportar uma tonelada de soja do Mato Grosso ao porto de Paranaguá do que levar a mesma soja do porto brasileiro até a China. Um absurdo. A conseqüência é menos dinheiro no bolso do produtor, menos investimento e menos riqueza no interior do Brasil. E sobretudo menos empregos.
"Temos inflação baixa, mais crédito e reservas elevadas, o que é bom, mas para que o crescimento seja sustentado nos próximos anos não podemos ter uma combinação perversa de falta de infra-estrutura, inadequações da política macroeconômica, aumento da rigidez fiscal e vertiginoso crescimento do déficit do balanço de pagamentos. Aliás, o valor de nossas exportações cresceu muito nesta década, devido à melhora dos preços e da demanda por nossas matérias primas. Mas vai ter de crescer mais. Temos de romper pontos de estrangulamento e atuar de forma mais agressiva na conquista de mercados. Vejam que dado impressionante: nos últimos anos, mais de 100 acordos de livre comércio foram assinados em todo o mundo. São um instrumento poderoso de abertura de mercados. Pois o Brasil, junto com o MERCOSUL, assinou apenas um novo acordo (com Israel), que ainda não entrou em vigência!
"Da mesma forma, precisamos tratar com mais seriedade a preservação do meio-ambiente e o desenvolvimento sustentável. Repito aqui o que venho dizendo há anos: é possível, sim, fazer o país crescer e defender nosso meio ambiente, preservar as florestas, a qualidade do ar a contenção das emissões de gás carbônico. É dever urgente dar a todos os brasileiros saneamento básico, que também é meio ambiente. Água encanada de boa qualidade, esgoto coletado e tratado não são luxo. São essenciais. São Saúde. São cidadania. A economia verde é, ao contrário do que pensam alguns, uma possibilidade promissora para o Brasil. Temos muito por fazer e muito o que progredir, e vamos fazê-lo.
"Também não são incompatíveis a proteção do meio ambiente e o dinamismo extraordinário de nossa agricultura, que tem sido a galinha de ovos de ouro do desenvolvimento do país, produzindo as alimentos para nosso povo, salvando nossas contas externas, contribuindo para segurar a inflação e ainda gerar energia! Estou convencido disso e vamos provar o acerto dessa convicção na prática de governo. Sabem por quê? Porque sabemos como fazer e porque o Brasil pode mais!
"O Brasil está cada vez maior e mais forte. É uma voz ouvida com respeito e atenção. Vamos usar essa força para defender a autodeterminação dos povos e os direitos humanos, sem vacilações.
Eu fui perseguido em dois golpes de estado, tive dois exílios simultâneos, do Brasil e do Chile. Sou sobrevivente do Estádio Nacional de Santiago, onde muitos morreram. Por algum motivo, Deus permitiu que eu saísse de lá com vida. Para mim, direitos humanos não são negociáveis. Não cultivemos ilusões: democracias não têm gente encarcerada ou condenada à forca por pensar diferente de quem está no governo. Democracias não têm operários morrendo por greve de fome quando discordam do regime.
"Nossa presença no mundo exige que não descuidemos de nossas Forças Armadas e da defesa de nossas fronteiras. O mundo contemporâneo é desafiador. A existência de Forças Armadas treinadas, disciplinadas, respeitadoras da Constituição e das leis foi uma conquista da Nova República. Precisamos mantê-las bem equipadas, para que cumpram suas funções, na dissuasão de ameaças sem ter de recorrer diretamente ao uso da força e na contribuição ao desenvolvimento tecnológico do país.
"Como falei no início, esta será uma caminhada longa e difícil. Mas manteremos nosso comportamento a favor do Brasil. Às provocações, vamos responder com serenidade; às falanges do ódio que insistem em dividir a nação vamos responder com nosso trabalho presente e nossa crença no futuro. Vamos responder sempre dizendo a verdade. Aliás, quanto mais mentiras os adversários disserem sobre nós, mais verdades diremos sobre eles.
"O Brasil não tem dono. O Brasil pertence aos brasileiros que trabalham; aos brasileiros que estudam; aos brasileiros que querem subir na vida; aos brasileiros que acreditam no esforço; aos brasileiros que não se deixam corromper; aos brasileiros que não toleram os malfeitos; aos brasileiros que não dispõem de uma "boquinha"; aos brasileiros que exigem ética na vida pública porque são decentes; aos brasileiros que não contam com um partido ou com alguma maracutaia para subir na vida.
"Este é o povo que devemos mobilizar para a nossa luta; este é o povo que devemos convocar para a nossa caminhada; este é o povo que quer, porque assim deve ser, conservar as suas conquistas, mas que anseia mais. Porque o Brasil, meus amigos e amigas, pode mais. E, por isso, tem de estar unido. O Brasil é um só.
"Pretendo apresentar ao Brasil minha história e minhas idéias. Minha biografia. Minhas crenças e meus valores. Meu entusiasmo e minha confiança. Minha experiência e minha vontade.
"Vou lhes contar uma coisa. Desde cedo, quando entrei na vida pública, descobri qual era a motivação maior, a mola propulsora da atividade política. Para mim, a motivação é o prazer. A vida pública não é sacrifício, como tantos a pintam, mas sim um trabalho prazeroso. Só que não é o mero prazer do desfrute. É o prazer da frutificação. Não é um sonho de consumo. É um sonho de produção e de criação. Aprendi desde cedo que servir é bom, nos faz felizes, porque nos dá o sentido maior de nossas existências, porque nos traz uma sensação de bem estar muito mais profunda do que quaisquer confortos ou vantagens propiciados pelas posições de Poder. Aprendi que nada se compara à sensação de construir algo de bom e duradouro para a sociedade em que vivemos, de descobrir soluções para os problemas reais das pessoas, de fazer acontecer.
"O grande escritor mineiro Guimarães Rosa, escreveu: 'O correr da vida embrulha tudo. A vida é assim: esquenta e esfria, aperta e daí afrouxa, sossega e depois desinquieta. O que ela quer da gente é coragem.' Concordo. É da coragem que a vida quer que nós precisamos agora.
"Coragem para fazer um projeto de País, com sonhos, convicções e com o apoio da maioria.
"Juntos, vamos construir o Brasil que queremos, mais justo e mais generoso. Eleição é uma escolha sobre o futuro. Olhando pra frente, sem picuinhas, sem mesquinharias, eu me coloco diante do Brasil, hoje, com minha biografia, minha história política e com esperança no nosso futuro. E determinado a fazer a minha parte para construir um Brasil melhor. Quero ser o presidente da união.
Vamos juntos, brasileiros e brasileiras, porque o Brasil pode mais!"
Motor ou freio Miriam Leitão
O crescimento do crédito imobiliário no Brasil impressiona. De 2008 a 2009, no auge da crise financeira detonada por uma bolha imobiliária nos EUA, ele saltou de R$ 63 bilhões para R$ 91 bi, e a projeção do setor é que pode alcançar R$ 455 bilhões em 2015. Se acontecer, será um salto de 620% em sete anos. O brasileiro se pergunta se é uma bolha se formando, alguns economistas sustentam que não.
José Roberto Mendonça de Barros, da MB Associados, por exemplo, diz que o mercado brasileiro não é alavancado, nem tem derivativos como nos Estados Unidos. E lembra que o crédito imobiliário é pequeno no Brasil comparado com outros países. Já Reinaldo Gonçalves, professor da UFRJ, acha que o governo está incentivando uma bolha de crédito tanto imobiliário quanto de dívidas empresariais.
Os dados do Brasil parecem acanhados quando comparados com o resto do mundo, mas é bom lembrar que o custo do crédito é muito maior por aqui, o que faz com que certas comparações sejam enganosas.
Mesmo assim, em relação ao PIB, o crédito imobiliário saltará de 2,9% em 2009 para 4% em 2010. Em 2015, chegará a 11%. O ritmo é frenético, mas o percentual do PIB é baixo. O economista Leonardo Santos, da Austin Rating, acha que esse é um dos fatores que diminuem os riscos. O crescimento está acontecendo em cima de uma base baixa. No México, a relação crédito imobiliário/ PIB é de 13%; no Chile, 18%; na China, 19%. Em economias desenvolvidas, o percentual é muito maior: 72%, nos Estados Unidos; 75%, na Inglaterra, e 105%, na Holanda.
— Não acreditamos em bolhas. Temos um déficit habitacional muito grande e as regras para concessões de empréstimos são bastante rigorosas na comparação com outros países —explicou Santos.
Reinaldo Gonçalves, no entanto, pondera que os preços estão disparando, e não apenas na Zona Sul do Rio de Janeiro, mas em todas as capitais do país. E realmente quem acompanha os preços se espanta com a rapidez da valorização.
O aumento do crédito, em geral, e do crédito imobiliário, em particular, era esperado como parte do processo de estabilização.
A inflação alta e os juros altos paralisaram o mercado imobiliário. Agora, o país tem uma forte demanda reprimida.
O aumento do crédito e do poder de compra dos consumidores tem tido impacto direto nos preços.
Dados do Banco Central mostram que nos últimos três anos a valorização dos imóveis ficou muito acima da inflação. Em 2007, alta de 25,1% nos imóveis usados e 16,6%, nos novos. Em 2008, altas de 7,8% e 21,8%. Em 2009, valorizações de 13,6% e 25,8%, respectivamente.
O presidente do Sindicato da Habitação (SecoviSP), João Crestana, explica que o mercado imobiliário está crescendo mais forte nos imóveis avaliados em até R$ 150 mil, que tem como público-alvo famílias de renda até R$ 4.000,00.
Crestana acredita que diferentemente de Estados Unidos e Espanha, países que viram bolhas imobiliárias se formarem, as condições do Brasil são mais favoráveis.
— A Espanha tem 13 milhões de famílias e possui um estoque de 25 milhões de residências. A oferta ficou maior que a demanda.
Aqui, temos déficit de cerca de 6 milhões de residências.
Nos Estados Unidos, os consumidores usaram a hipoteca para fazer novas dívidas, e os bancos foram irresponsáveis nas concessões.
No Brasil, as condições são outras e os consumidores não possuem a cultura de usar os imóveis como garantia para novas dívidas — explicou.
José Roberto Mendonça de Barros admite, no entanto, que com o aumento do comprometimento das famílias com o crédito imobiliário, que é uma dívida de vários anos, a renda disponível para compra de outros bens ficará menor: — Ele terá que fazer uma troca, já que comprou a casa, não compra o carro.
Para a Secovi, os dois principais problemas do setor hoje são a falta de terrenos em grandes cidades e a burocracia.
Mas também há preocupações com escassez de mão-de-obra e matérias-primas, já que o crescimento tem sido muito acelerado. Para se ter uma ideia, segundo a Abecip (Associação Brasileira das Entidades de Crédito Imobiliário e Poupança), entre janeiro e junho deste ano, 187,6 mil imóveis foram financiados, o que significa um aumento de 51,5% em relação ao mesmo período de 2009. A projeção é de que até o final do ano 450 mil residências recebam financiamento.
O vice-presidente do Sindicato Nacional da Indústria do Cimento (SNIC), José Otávio Carvalho, diz que o setor está preparado para o aumento da demanda. Mas ele está preocupado com gargalos de infraestrutura porque o cimento é um produto altamente perecível e que não permite fazer estoques.
— O cimento dura no máximo três meses, então ele precisa se deslocar rapidamente entre a indústria e a obra. O problema é que cerca de 94% do cimento consumido no Brasil é transportado por rodovias. Então a infraestrutura é um gargalo em potencial. Temos que melhorar as rodovias, abrir vias fluviais, investir em portos — disse.
A previsão da Abecip é de que o crescimento do crédito imobiliário continuará nos próximos anos até atingir R$ 455 bi. Tudo vai depender da evolução da renda e da continuidade da estabilidade nos próximos anos.
Com as famílias mais endividadas, qualquer solavanco nos juros, qualquer queda mais forte do crescimento podem provocar estragos. O mercado tem que ser acompanhado com cuidado para evitar que um superendividamento da classe média acabe provocando novas crises como já ocorreram no passado. Como os Estados Unidos acabaram de mostrar, o mercado imobiliário pode ser o motor da economia.
Ou o seu freio.
Um ou dois murrinhos LUIZ GARCIA
Não faz muito tempo, não era o que se via.
Afinal de contas, o Serra vem de governar o estado mais rico do país — a riqueza não tem nada a ver com os ibopes da vida, mas a opinião pública presta mais atenção em São Paulo do que — pelo amor de Deus, sem desdouro — no Piauí ou no Amapá.
Serra fez bom governo e tem tarimba; faz política desde o tempo de estudante.
Já Dilma, por mais que o Lula a elogie, não tem sua imagem ligada, de forma ostensiva e direta, a nenhum dos carroschefes do governo. Seu grande trunfo, para valer mesmo, é o fato de que o presidente mais popular da história recente do país garante que ela fará um governo igualzinho ao dele. E tem uma porção de gente acreditando nisso. Os macacos velhos da arquibancada sabem que nunca é bem assim. Há quem diga, por exemplo, que a moça pode ter sido tudo que Lula diz — mas quem garante que a Dilma terá uma Dilma para ajudá-la? Pelo menos em parte, o título de herdeira caiu-lhe nas mãos porque, ao longo dos últimos oito anos, a maioria dos petistas históricos saiu do páreo por ter ficado com nome sujo na praça. Se os chamados quadros históricos do partido tivessem se comportado melhor, é bem possível que ela não estaria hoje nos palanques que tem frequentado.
Tudo bem, eleição é assim mesmo.
Vale a biografia — ou , em alguns casos, a folha corrida —, mas muitas vezes é tudo uma questão de estar no lugar certo na hora certa.
No momento, a candidata do PT parece ter possibilidades reais de ganhar o páreo já no primeiro turno. Em parte, graças à popularidade do padrinho.
Também porque ela não deu, pelo menos até agora, qualquer passo em falso.
E há outro fator, que ninguém parecia esperar: como é ruinzinha a campanha de Serra! Ou, como preferem os cérebros de sua propaganda, o Zé, coisa que ele nunca foi. Inclusive porque não tem a menor cara de Zé. O apelido inventado cai sobre seus ombros com o peso de um cobertor encharcado. Pesa muito e não tem calor algum.
Há quem ache que Dilma pode até ganhar no primeiro turno. São os que gostam dela e serristas pessimistas, que preferem abreviar o sofrimento. Na verdade mesmo, a coisa talvez ainda não esteja tão feia quanto parece. Serra pode ficar um pouco menos bonzinho e um tanto mais enfático — o que não é o mesmo que falar alto e dar murro na mesa — tanto na propaganda quanto nos debates que faltam antes do primeiro turno. Enfim, mais Serra e menos Zé. Pensando bem, um, dois murrinhos na mesa podem não fazer mal algum.
E há um dado que o candidato não pode esquecer: há enorme diferença entre primeiro e segundo turnos. Se ele sobreviver à primeira votação, isso obviamente terá peso considerável no desempenho da oposição em todas as eleições regionais. E, na briga do segundo turno, tudo pode ser diferente.
O crime continuado do PT EDITORIAL O ESTADO DE SÃO PAULO
27/08/10 |
Foi preciso uma decisão judicial, tomada na terça-feira, para que o vice-presidente do PSDB, Eduardo Jorge Caldas Pereira, pudesse exercer o direito elementar de acesso ao inquérito instaurado na Corregedoria-Geral da Receita para apurar a devassa nas suas declarações de renda - cópias das quais foram parar em mãos de pessoas ligadas à campanha da candidata petista Dilma Rousseff. E só assim o País ficou sabendo, já tardiamente, que o sigilo fiscal de outros contribuintes também foi quebrado na mesma ocasião, com a mesma sórdida intenção de atingir o candidato tucano ao Planalto, José Serra.
Em 16 minutos, na hora do almoço do dia 8 de outubro de 2009, na delegacia do Fisco em Mauá, na Grande São Paulo, foram abertas e impressas as declarações do ministro das Comunicações no governo Fernando Henrique, Luiz Carlos Mendonça de Barros; do arrecadador informal da campanha de Serra ao Senado em 1994 e em seguida diretor da área internacional do Banco do Brasil, Ricardo Sérgio de Oliveira; e do empresário Gregorio Marin Preciado, casado com uma prima de Serra.
Os sistemas de controle da Receita identificaram como pertencendo à analista fiscal Antonia Aparecida Neves Silva a senha utilizada para a invasão no computador da servidora Adeilda Ferreira dos Santos. Antonia, contra quem foi aberto processo administrativo, admitiu ter passado a senha a Adeilda e a outra colega, Ana Maria Caroto Cano. Todas negam envolvimento no caso. O processo depende de uma perícia que não tem data para terminar. É incerto igualmente se aparecerão os nomes dos autores e mandantes do crime. Se aparecerem, não será antes da eleição.
O que parece fora de dúvida é que a devassa foi ordenada de dentro do apparat petista para a formação de um dossiê a ser eventualmente usado contra Serra, conforme revelado pela Folha de S.Paulo, que teve acesso ao material. Na campanha de 2006, quando ele concorria ao governo paulista, o coordenador da campanha do então candidato ao Senado pelo PT, Aloizio Mercadante, envolveu-se com a malograda tentativa de um grupo de companheiros de comprar uma papelada para atacar o tucano. Eles foram presos em flagrante com uma bolada de dinheiro. O presidente Lula limitou-se a chamá-los de aloprados.
Não se sabe se desta vez também há dinheiro envolvido na sujeira afinal desmascarada. Ainda que haja, deve ter prevalecido na montagem da operação o mais autêntico espírito partidário do vale-tudo para tomar e permanecer no poder, como, por palavras e atos, o próprio Lula ensina sem cessar à companheirada. Esse espírito está na origem do mensalão, do escândalo dos aloprados e das demais baixarias que vieram à tona nestes 8 anos. Do PT se pode dizer, parafraseando uma citação clássica, que nada esqueceu e nada deixou de aprender em matéria de vilania política.
Aprendeu, sobretudo, que os fins não apenas justificam os meios, mas dependem de meios eficazes para ser alcançados. O principal deles é o controle - no sentido mais raso do termo - da máquina pública. Dos muitos objetivos a que serve o aparelhamento do Estado, um dos mais importantes é criar um disseminado e leal "exército secreto", como já se escreveu nesta página, pronto para fazer os trabalhos sujos que dele se demandem. A ordem tanto pode partir dos mais altos escalões do governo ou do partido como resultar da iniciativa de indivíduos e grupos que conhecem as regras do jogo na casa e sabem a quem recorrer numa ou em outra circunstância.
No caso da violação do sigilo fiscal de pessoas ligadas ao PSDB e a Serra, é até possível que Dilma só viesse a saber dela quando já estava em curso ou depois de escancarada. O que teria sido possível graças a inconfidências de membros da campanha em conflito com o setor de onde parece ter partido a decisão de arrombar o cofre de informações da Receita. Mas, na ordem das coisas que contam, o essencial, o assustador, é que se constituiu no governo uma rede de agentes que a qualquer momento pode funcionar como uma organização criminosa.
Essa estrutura, que se nutre do próprio Estado em que se encastelou, só deverá se fortalecer com a provável vitória da candidata presidencial do PT.
Sonho verde Merval Pereira
Daniel Cohn-Bendit, de 65 anos, o mítico líder dos estudantes franceses em maio de 1968 e hoje deputado em quarto mandato pelo Partido Verde no Parlamento europeu — ele diz com indisfarçável orgulho que é o único político eleito por dois países, França e Alemanha — tem um sonho em relação à eleição presidencial brasileira: quer a candidata do Partido Verde, Marina Silva, no segundo turno para debater diretamente com Dilma Rousseff, a candidata de Lula. “Este é o debate que o Brasil realmente precisa ver, para escolher o melhor programa”.
Ele diz que na Europa não se vê com grande emoção a eleição brasileira porque todos estão convencidos de que a candidata do presidente Lula vai vencer. Ao mesmo tempo, os europeus não veem muita diferença entre o PT de Lula e o PSDB de Fernando Henrique Cardoso, que, aliás, foi um dos professores de “Dany Le Rouge” (por ser ruivo e socialista) naquele mesmo ano, na Universidade de Nanterre, onde a revolta estudantil eclodiu, depois se espalhando pelo país inteiro.
“São duas vertentes da mesma social-democracia. É como se fosse o partido trabalhista inglês disputando com o partido francês”.
Ele, aliás, ao fazer essa comparação revela uma crítica a partidos políticos dessa vertente, que considera culpados pelo fracasso da esquerda por não terem regulado o capitalismo.
Lula, por exemplo, CohnBendit considera o representante de uma esquerda atrasada, que esteve em voga há 30 anos na defesa do produtivismo a todo custo.
E ficou contente ao saber que Marina repetiu sua tese na quarta-feira em Porto Alegre, dizendo que Lula representava uma esquerda atrasada, que não dava a devida importância às questões do meio-ambiente.
Ele considera que o Brasil está fracassando na virada ecológica e pode pagar um preço alto por não compreender a natureza da mudança.
Por isso, acha que Marina seria a solução mais moderna para se contrapor às propostas da esquerda socialdemocrata que, acredita, Dilma e Serra representam.
“A primeira vez em que vi a Marina, achei ela toda frágil, mas quando fala tem uma força danada. Nós somos diferentes, porque a Marina é religiosa, e eu não acredito em nada. Mesmo assim, temos visões comuns”.
Daniel Cohn-Bendit não vive do passado, embora não renegue sua atuação política em maio de 68. “Eu mudei porque o mundo mudou”, diz ele, que lembra que naquele momento todas as utopias estavam abertas para a juventude, e muita coisa no mundo mudou justamente por causa da revolta dos estudantes.
Mas, hoje, está convencido de que os avanços dependem da estabilidade democrática, e não de revoluções.
Por isso não entende a esquerda latino-americana que ainda trata com reverência a revolução cubana, ou considera Hugo Chávez uma alternativa política válida.
É um crítico da política externa do governo Lula, que lhe parece movida mais por um sentimento antiamericano do que pela defesa dos valores democráticos, como os direitos humanos.
Na sua definição, Cuba representa um autoritarismo inaceitável, Chávez é o velho caudilhismo latino-americano e o Irã de Ahmadinejad, outro aliado político de Lula, o mais perigoso por ser o mais forte, com a possibilidade de ter a bomba atômica.
Cohn-Bendit acha que é até compreensível, pela história da região, um antiamericanismo, mas se espanta ao saber que Lula mantinha uma relação mais amigável com o expresidente George W. Bush do que com Barack Obama.
E também considera que, assim como o governo socialista da Espanha ajudou a libertar presos políticos em Cuba, o governo brasileiro poderia trabalhar para que os direitos humanos fossem respeitados nas ditaduras com as quais se relaciona.
Depois de se informar sobre a maneira como Lula escolheu sua candidata Dilma Rousseff, avalia que ele deve estar com intenções de tornar-se uma espécie de tutor da futura presidenta, da mesma maneira que o russo Putin escolheu para substituí-lo como primeiro-ministro Medvedev.
Mas ele não acredita que na política as coisas se passem tão linearmente: “A missa não está terminada na relação de Putin com Medvedev”, comenta Cohn-Bendit, numa expressão que mostra sua dúvida sobre se a relação dos dois não terminará em conflitos políticos como costuma acontecer entre criatura e criador.
Ele acha que, com Dilma eleita, Lula voltará a ser o líder sindicalista que tentará manter o poder: “Vai almoçar três vezes por semana com a presidenta para influir no governo”, comenta com uma ponta se sarcasmo.
Daniel Cohn-Bendit tem mandato no Parlamento Europeu até 2014, e está preparando o espírito para deixar de fazer política como atividade parlamentar depois de terminar seu quarto mandato.
Além da literatura, tema sobre o qual tem um programa na televisão suíça, ele quer se dedicar a fazer cinema, pois “preciso ter outro interesse que não apenas a política, porque senão ficarei doido”.
Um de seus projetos tem relação com a Copa do Mundo de futebol de 2014, que será realizada no Brasil: “Gostaria muito de fazer um filme sobre o tema, porque acho que haverá um problema incrível. O que acontecerá se o Brasil perder a Copa?” Cohn-Bendit diz que todos respondem que isso é impossível, “e é por isso que eu acho o tema fascinante”. Racionalmente, diz ele, o Brasil tem cerca de 40%, 50% de chances de ganhar, não muito mais do que isso.
“Não haverá 11 jogadores apenas, mas 130 milhões.
Qual é a estrutura psíquica, mental de um país que não aceita nada além da vitória como resultado final? Raramente há uma unidade dentro de um país, do mais pobre ao mais rico, todos convencidos de que o Brasil vencerá”.
Um novo Maracanazo, como o de 1950 quando Brasil perdeu para o Uruguai no final da Copa, “será cem vezes maior”, diz Cohn-Bendit, que considera mais fascinante ainda a possibilidade de em 2014 o próprio Lula estar concorrendo novamente à Presidência
Arquivo do blog
- Blog do Lampreia
- Caio Blinder
- Adriano Pires
- Democracia Politica e novo reformismo
- Blog do VILLA
- Augusto Nunes
- Reinaldo Azevedo
- Conteudo Livre
- Indice anterior a 4 dezembro de 2005
- Google News
- INDICE ATUALIZADO
- INDICE ATE4 DEZEMBRO 2005
- Blog Noblat
- e-agora
- CLIPPING DE NOTICIAS
- truthout
- BLOG JOSIAS DE SOUZA


